Cuando hablamos de tasa de rebote nos referimos al tanto por ciento de usuarios que ha entrado en el blog y, después de un período de tiempo, ha cerrado la página sin navegar. Esto suele ocurrir cuando el usuario ha entrado en tu blog y no ha encontrado lo que estaba buscando.

Cuando disponemos de un blog, nos gusta saber qué repercusión tiene. Es decir, el número de visitas, de usuarios o las páginas más visitadas. Pero dejamos de lado la tasa de rebote, sin darnos cuenta que es igual o más importante, porque si tenemos 1.000 visitas diarias, pero nuestra tasa de rebote es del 90%, significa que 900 de cada 1000 personas que entran en tu blog no encuentran allí lo que buscaban.

Entonces, ¿para qué queremos tantas visitas si no son de calidad? ¿De qué sirve que tengamos muchas visitas si no están el suficiente tiempo como para leer nuestras publicaciones?

Por ello, debemos prestar atención a la tasa de rebote del mismo. A continuación, te mostramos algunos consejos para poder disminuir la tasa de rebote de tu blog:

1. Velocidad de carga

Puede que el problema resida en la velocidad de carga de tu blog y no en los contenidos publicados. Una velocidad de 4 o 5 segundos puede aumentar la tasa de rebote. Para mejorar la velocidad es necesario tener un hosting de calidad, que no tenga caídas, que soporte bien los archivos adjuntos y optimizar todo.

2. Evita pedir muchos datos y no utilices Pop-Up

Para una subscripción, intenta solicitar el menor número de datos y no utilices pop up ya que Google lo penaliza.

3. Palabras clave

Realiza un estudio de las palabras claves que vas a utilizar y que tenga plena relación con el contenido que vas a tratar. Porque si empleas cualquier palabra sin relación, tu blog aparecerá en búsquedas realizadas por el usuario que no tengan relación con los que buscan en realidad, y esto aumentará tu tasa de rebote al no encontrar lo que estaban buscando.

4. Cuidado del contenido

Además de cuidar la calidad del contenido y la originalidad de la temática, también hay que prestar atención a la legibilidad y el empleo de distintos recursos que inviten al lector a permanecer más tiempo interactuando en tu web, disminuyendo así la tasa de rebote (imágenes, vídeos, gifs, etc.).

5. Una mala usabilidad de navegación

Que el blog tenga un diseño intuitivo y fácil para navegar es muy importante. Además ha de ser una web responsive, si no es así puede aumentar bastante la tasa de rebote al no encontrar una navegación cómoda y adaptada.

6. Enlaces relacionados

Si incluyes enlaces internos a posts relacionados ayudarás a que el usuario navegue por tu web y combata el porcentaje de rebote.

¿Cuál es la tasa de rebote perfecta?

La cifra que a todo el mundo le gustaría tener es: CERO. Pero no es alcanzable, porque no todas las personas que entran en tu web encuentran lo que están buscando, pero si es cierto que cuanto menos tasa de rebote consigamos mejor valorado será tu blog con visitas de calidad.