El método AIDA llevado al marketing digital es muy conocido entre los profesionales del marketing tradicional. Hace referencia a un modelo clásico que trata de mostrar los efectos que debe producir una buena campaña de marketing.

AIDA es un acrónimo que procede de juntar tres conceptos: atención, interés, deseo y acción. Son las cuatro fases por las que debería pasar un cliente para convertirse en consumidor final.

Se debe conseguir captar la atención del público, después despertar su interés por el producto o servicio, posteriormente el deseo de adquirirlo y por último, que efectué la compra.

Pero…¿Cómo podemos aplicar este modelo al marketing online?

Proceso de compra AIDA trafico web.

Es un modelo que ha funcionado de forma efectiva durante muchos años en marketing tradicional, sería una pena pensar que para una estrategia online no sirviese. A continuación, lo vamos a poder ver aplicado a la consecución de tráfico web.

Atención

Este término lo podemos relacionar con el total de visitas que tiene la web. Si hay visitas es porque de alguna manera se ha captado la atención del usuario. Puede haber sido de muchas maneras: por resultados en buscadores, enlaces de terceros, redes sociales, etc. pero lo importante es que ya hemos captado su atención.

Interés

Muchas veces vemos que nuestro sitio web tiene muchas visitas pero nuestras ventas no aumentan, eso es porque nos obsesionamos por conseguir aumentar el número de visitas y dejamos de lado la importancia de la calidad de esas visitas. Es decir, es mejor tener menos visitas, pero que sean de calidad, donde el usuario permanezca más tiempo en la web y efectué la compra. Contra más tiempo permanezcan y naveguen por las páginas de la web podremos ver si despierta su interés y que funcionalidades, ofertas o productos les resulta más interesante.

Deseo

Podría ser vista desde el número de usuarios que han llegado al site y han realizada alguna acción que demuestre el deseo de compra. Como por ejemplo, hacer una lista de deseos, añadir un producto al carrito, solicitar más información, añadir a favoritos, etc.

Acción

Se ve ejemplificada con la compra final del producto o servicio. Desde la web podemos ver el registro de pedidos que efectúan y cuál es el producto más demandado. A partir de ahí podremos ver a qué producto darle mayor prioridad en la web o cuál usar para hacer promociones.

Es tan importante saber los usuarios que ejecutan la compra final como las visitas de rebote, ya que podremos observar los fallos que tenemos y las necesidades reales del cliente. No se trata de conseguir visitas indiscriminadamente, si no que esas visitas tienen que ser de calidad.

El fin es la satisfacción del cliente y la venta del producto y/o servicio.